En las Ordenanzas del 1884, figura en el segundo distrito y en terrenos denominados del Rosal, como así es, la he localizado también en el plano de 1893 ( Córdoba y sus alrededores), pero como se ve tan mal, yo diría que en éste lo hace con ese, es decir Sueros.

Pasando los Almendros (antes los Monos), cuando la carretera comienza a bajar, tienes que estar muy pendiente de una cancela que hay a la izquierda, está pintada de minio, pero desde hace siglos, tiene un color minio pero vahído, si la has logrado ver sin pasarte...ábrela y pasa, sigue el camino, unos doscientos metros cortos; y ya podrás ver a la izquierda una alcubilla, que da agua a la fuente abrevadero, que está a la izquierda del camino. Es de las más bonitas del término y algo muy importante. Tiene mucha vida, además de las más escasas, día a día, ranas, hay una colonia bien numerosa de tritones, estos se encargan de diezmarlos, los arrendadores de la finca del Rosal, que como han de saber el verdadero dueño es el Obispado, éste se lo ha tenido arrendado hasta hace no mucho a un predador, que ha dejado la finca en un estado calamitoso, el mismo que limpiaba y blanqueaba estos últimos años la fuente (valiéndose de la mano de obra barata que tuvo, con los sudamericanos). Esperemos que con el nuevo arrendador, el temible Sandokan (cincuenta años con opción a compra) alguna alma caritativa le exponga la mucha vida que esa fuente genera y lo tenga en consideración, pues si he de decir la verdad, lo primero que hizo fue meterle una tala que aunque abusiva, tampoco le quedó mucho más remedio. El sr. García Cañete, la había descuidado tanto, que les habrá sido muy difícil recuperar los años perdidos.